Amenazas
El cambio climático, la escasez hídrica y las grandes mineras son las principales amenazas. Y son justamente los motores de la preocupación de las comunidades por proteger sus territorios y declarar el Santuario.
El cambio climático y las sequías influyen directamente en el sistema hídrico, formado por la laguna, las vegas, vertientes y esteros, el que es la base de todo el frágil sistema del Santuario.
Minería
Las grandes mineras utilizan una gran cantidad de agua en sus procesos, producen contaminación y alteración de los cursos de agua con grandes maquinarias. Lo mismo sucede con el sobrepastoreo, o un manejo no controlado del ganado, que afecta en particular las vegas y el inicio de los cursos de agua, generando erosión y dificultad para la renovación de los ecosistemas.
Incendios
El aumento de la temperatura hace que la exposición a incendios al interior del santuario sea un peligro latente, por lo que es deber de todas y todos sus visitantes cuidar y proteger su hábitat.
Basura y Motos
Al recorrer el Santuario todos queremos encontrar un lugar hermoso y limpio. La basura que van dejando los distintos visitantes además aumenta los riesgos de incendio. Por ejemplo, los vidrios actúan como una lupa que genera un foco de fuego. Las basuras son también focos de contaminación y un riesgo en la alimentación de las distintas especies animales.
Según explican los arrieros locales, un problema importante son los surcos que dejan las motos. La zanja y el suelo compactado se convierten en verdaderas canaletas que desaguan la laguna y cursos de agua. Las lluvias y los deshielos no se infiltran lentamente, sino que estas heridas en el suelo se convierten lugares por donde las aguas escurren con velocidad generando la erosión de los cerros.
Por lo mismo es tan importante conocer los valores de estos frágiles ecosistemas y realizar un turismo responsable.




